Ayer martes se derogó en el Congreso el decreto-ley sobre el alquiler que el pasado diciembre había sido presentado por el Gobierno. De esta forma, volvemos a la situación del pasado 18 de diciembre y se queda sin efecto la aplicación de esta Ley.

¿Qué ocurre con los contratos celebrados desde la aprobación hasta su derogación? Los contratos de alquiler celebrados durante este periodo de poco más de 30 días siguen vigente con las condiciones aprobadas el pasado diciembre.

Se prevé que para el viernes o sábado se publique en el B.O.E. la citada derogación. Por tanto, quién esté a punto de firmar un contrato de alquiler podría hacerlo aún con unas condiciones más favorables de la Ley  que acaba de suprimirse.

Recordamos varios de los puntos clave de la Ley que son las que vuelven a tener vigencia, volviendo a tomar como referencia la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) que hizo el Gobierno del PP en 2013.

 

  1. Duración de los contratos de arrendamiento de vivienda: la duración mínima de los contratos de alquiler se reduce a 3 años. Recordamos que durante el tiempo que ha estado la ley vigente, los contratos se formalizaban por 5 años, o para el caso de que el arrendador fuera persona jurídica a 7 años.
  2. Prórroga tácita de los contratos: se trata del plazo temporal por el que se amplía el contrato una vez transcurrido el periodo de duración mínimo obligatorio y en el caso de que el arrendador o el arrendatario no manifiestes su voluntad de no renovarlo. Esta vuelve a ser de un año.
  3. Avales: la ley derogada limitaba las garantías adicionales a la fianza hasta un máximo de dos mensualidades. A partir de ahora, el arrendador puede volver a pedir los avales que estime oportunos, sin límites.
  4. Pisos turísticos: se deroga la prerrogativa de que las comunidades de vecinos puedan prohibir nuevos alquileres turísticos con un acuerdo de tres quintas partes de los propietarios. Se volverá a necesitar la unanimidad de los propietarios.
  5. Gastos de gestión inmobiliaria y de formalización del contrato: no tendrá que asumir todos estos gastos el arrendador, cuando sea una persona jurídica.